Los refractarios plásticos son masas granulares en estado pastoso, de consistencia modelable, que se adaptan fácilmente a cualquier instalación. Se pueden aplicar mediante apisonado manual o mecánico, lo que permite su colocación en superficies irregulares o de difícil acceso sin la necesidad de moldes.
Estos materiales están compuestos por agregados refractarios y ligantes plásticos que les otorgan una alta resistencia mecánica y térmica una vez endurecidos. No requieren un proceso de fraguado convencional, sino que su compactación y posterior secado progresivo generan la dureza y cohesión necesarias para soportar condiciones extremas de operación.